Ayer estaba viendo un programa de televisión donde hablaban sobre la "infidelidad en las parejas". En un momento comienzan a hablar sobre el perdón en ese tipo de situaciones. Y una de las panelistas dice "se perdona pero no se olvida". En ese momento me puse a pensar sobre como podría se eso. Perdono a alguien pero no olvido lo que me hizo. Entonces ¿que hice?... aquí surgen algunas hipotesis. Deje de sentir odio, rencor o algun pensamiento malo contra esa persona, contra la persona que me hizo daño. Ok, aquí viene el gran dilema. La pregunta es ¿cómo lo hiciste o cómo se logra eso? La verdad no se me ocurre otra respuesta es: olvidando. Perdonar implica olvidar. Sino se genera un resentimiento. La persona que no olvida, no perdona, "se olvida" del asunto, "no lo tiene presente" pero en cualquier momento o situación difícil o de pelea, va a sacar todo lo que tenía adentro porque en realidad no se olvido, se lo olvido. La verdad no sé casi nada de psicología o psiquiatría y no se si sea posible borrar un recuerdo de tu memoria, fisiológicamente hablando digo, pero el tema justo es ese, no tienes que borrar tus recuerdos, sino olvidarlos. Ya no tener en cuenta lo que el otro te hizo, pero de verdad.
Otra cosita que me puse a pensar, mirando a las señoras que estaban hablando del asunto, al escuchar esta frase que, dicho sea de paso es muy cotidiana, fue, ¿no se abrán equivocado ellas alguna vez? ¿No quisieran ser perdonadas por otras personas a las cuales les han hecho algún mal? ¿Perdonadas de verdad? Y me viene a la mente la Misericordia de Dios. Que sublime es la misericordia, el Señor aparte de olvidarse de nuestras faltas, hace fiesta en el cielo por nuestro arrepentimiento y derrama muchísima gracia en nuestro corazón para no volver a caer. Mejor aún, nosotros estamos llamados a ser iguales. Pedro le preguntó el Señor. ¿Cuántas veces debo perdonar, 7 veces? El Señor le respondió: 77 veces. Hay muchos otros pasajes que hablan sobre esto. El rey que perdona una deuda a un trabajadory le perdona la vida! Y luego este trabajador saliendo del palacio condena a un amigo suyo que le debía muchísimo menos de lo que el rey le había perdonado. Esque a veces así somos, nos olvidamos de todas las cosas malas que hacemos y queremos ser perdonados. Pero cuando nos hacen cosas malas a nosotros no somos capaces de perdonar. Es cierto que es parte de nuestra fragilidad, somos pecadores pues, pero hay que combartilo con todos los medios posibles.
Ahora dentro de todo este rollo (dicho sea de paso el programa al que me refería se llama "¿Cuál es tu rollo?" en el canal 20 de cable mágica, mas bien el horario no lo sé) hay otra cosa que también llama la atención... y es que si perdonar implica dar una segunda oportunidad. Me tomaría mucho espacio decir mi opinión y por eso lo haré en otro post (espero). Además que tengo el vicio (o la virtud la verdad no lo sé) de escribir mucho, de extenderme más de lo que normalmente quiero. Este pequeño artículo pretendía ser justamente eso, pequeño, de no más de 5 líneas pero bueno, trataré de contolar mi vicio... o virtud, vaya a saber.
Otra cosita que me puse a pensar, mirando a las señoras que estaban hablando del asunto, al escuchar esta frase que, dicho sea de paso es muy cotidiana, fue, ¿no se abrán equivocado ellas alguna vez? ¿No quisieran ser perdonadas por otras personas a las cuales les han hecho algún mal? ¿Perdonadas de verdad? Y me viene a la mente la Misericordia de Dios. Que sublime es la misericordia, el Señor aparte de olvidarse de nuestras faltas, hace fiesta en el cielo por nuestro arrepentimiento y derrama muchísima gracia en nuestro corazón para no volver a caer. Mejor aún, nosotros estamos llamados a ser iguales. Pedro le preguntó el Señor. ¿Cuántas veces debo perdonar, 7 veces? El Señor le respondió: 77 veces. Hay muchos otros pasajes que hablan sobre esto. El rey que perdona una deuda a un trabajadory le perdona la vida! Y luego este trabajador saliendo del palacio condena a un amigo suyo que le debía muchísimo menos de lo que el rey le había perdonado. Esque a veces así somos, nos olvidamos de todas las cosas malas que hacemos y queremos ser perdonados. Pero cuando nos hacen cosas malas a nosotros no somos capaces de perdonar. Es cierto que es parte de nuestra fragilidad, somos pecadores pues, pero hay que combartilo con todos los medios posibles.
Ahora dentro de todo este rollo (dicho sea de paso el programa al que me refería se llama "¿Cuál es tu rollo?" en el canal 20 de cable mágica, mas bien el horario no lo sé) hay otra cosa que también llama la atención... y es que si perdonar implica dar una segunda oportunidad. Me tomaría mucho espacio decir mi opinión y por eso lo haré en otro post (espero). Además que tengo el vicio (o la virtud la verdad no lo sé) de escribir mucho, de extenderme más de lo que normalmente quiero. Este pequeño artículo pretendía ser justamente eso, pequeño, de no más de 5 líneas pero bueno, trataré de contolar mi vicio... o virtud, vaya a saber.
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